🫂CUANDO TU VOZ ROMPE EL CANDADO DEL TRAUMA
💡«Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» S. Juan 8:32
🛤️La contundente frase “me enoja que me obliguen a hablar” es un eco que se escucha a menudo en el alma de quienes han sobrevivido a profundos traumas; una resistencia tan dolorosa que algunos llegan a comparar la invitación a expresarse con “otro abuso”, dejando en evidencia lo tremendamente dañino que es el trauma y cómo este habla, manipula y distorsiona la realidad desde adentro. Esa voz interna que te susurra con rabia “te están obligando a hablar” es una voz de mentira que busca perpetuar tu aislamiento, porque la verdad divina y amorosa que el Padre te ofrece es, en realidad, “te estoy ayudando a sanar”. El silencio impuesto en el pasado fue el candado de esa oscura cárcel llamada abuso, y hoy, ante la maravillosa posibilidad de hablar —un acto que se abre únicamente con la llave de tu propia voz para que salgas a la libertad—, el candado se resiste con violencia y el carcelero llamado miedo te habla al oído, haciéndote revivir el terror de la primera vez, ese mismo pánico que cuando sucedió el trauma te paralizó y no te dejó hablar. Sentir enojo o desconfianza ante la vulnerabilidad es la coraza que tu mente levantó para protegerse, pero mantenerte escondida detrás de esas máscaras solo alimenta la salud emocional quebrantada y perpetúa el dolor en el hogar. Dios no te está empujando a un nuevo escenario de sometimiento, ni el proceso de sanidad busca violentar tus tiempos; Dios es un Padre tierno que respeta tu ritmo, pero que te recuerda que el miedo no puede ser el dueño de tu destino. El carcelero intentará convencerte de que el silencio es tu refugio, cuando en realidad es la cadena que te ata al ayer. Quita el poder a esa mentira, desarma la resistencia de la carne y comprende que transitar la restauración no es una obligación impuesta por el entorno, sino el regalo más grande de amor propio que puedes concederte. Priorízate, ponle fin al cautiverio que desgasta tu cuerpo y tu mente, toma las herramientas correctas de la fe y decide que es tiempo de sanar, entregando cada fragmento de tu historia en manos de Jesús, quien transforma el miedo en la más hermosa y valiente libertad.
Gloria Cena Abuter


