¿Cómo está tu corazón?

CÓMO ESTÁ TU CORAZÓN?

Moisés fue perseverante en presentarse a faraón una y otra vez. Cada presentación el corazón de Moisés iba siendo transformado en un corazón intercesor que ardía cada día más por amor al Padre y por la tarea a la que había sido comisionado.
Sólo obedecía y perseveraba en interceder sostenido por la gracia de aquel que lo había llamado creyendo que era fiel y verdadero para cumplir su palabra.
Tantas veces en nuestras vidas nos encontramos con corazones endurecidos delante nuestro pero al primer intento ya nos cansamos, nos quejamos y más de una vez abandonamos cuando tenemos un Dios que su palabra es el martillo que quebranta la piedra y si lo prometió lo hará, sólo que es necesario ser entrenados para los próximos pasos de fé en confianza y perseverancia. Gran desafío atravesaría Moisés el de abrir el mar pero ya había entrenado su corazón para interceder, para creer, para que Cristo fuera en él venciendo las aguas.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *