Lluvia tardía y temprana
Tantas veces miramos a lo lejos como no pensando nada pero estamos pensando todo.
Todo lo que fue, lo que no fue y eso que nos hubiese gustado sucediera. Vemos nuestras expectativas arrinconadas por dudas y temores.
Nos visitan tantas inquietudes sin respuestas y Dios que nos prometió la lluvia tardía y temprana, y te dirás ¿Qué tiene que ver esto con lo que a mí me pasa?
Cómo sabemos la lluvia se relaciona con cosechar y ese es el punto. ¿Qué no has cosechado aún? ¿Qué fue de lo que sembraste? Los que sembraron con lágrimas cosechan con alegría está escrito. ¿Y tus semillas?
Quizás preparaste la tierra por años , quitaste las malezas, las plagas pero… está seca…necesita lluvia para humedecerla y poder trabajarla para sea sembrada. Tu vida es la tierra que necesita la lluvia de Dios para que coseches los frutos.
Pide a Dios la lluvia para tu vida, deja que se llenen de agua tus depósitos.
La lluvia temprana venía para mojar la tierra y empezar a sembrar, tiene que ver con fuerzas nuevas, con esas ganas de volver a intentarlo, con las expectativas de que se puede cambiar y que los otros también pueden cambiar, pensamientos de bien y de esperanza. La lluvia temprana es esa paz interna, ese gozo a pesar de todo, la fortaleza que vence incapacidades y temores, esas palabras que necesitas para solucionar conflictos que aún están presentes en el día a día. Pedir la lluvia temprana de Dios es decidir avanzar a pesar de todo.
Es la lluvia temprana que llega para humedecer la tierra y refrescarla luego del intenso verano como la lluvia del cielo que ablanda corazones para reciban las semillas del Padre quitando las ansiedades e incertidumbres.
Es tiempo de tomar tus semillas de fe y sembrarlas aprovechando la gracia que viene a abrir camino, como la lluvia que ayuda a abrir los surcos.
Luego Dios enviará la lluvia tardía para que coseches, veas las promesas cumplidas y los sueños en Dios florecidos con brotes nuevos anunciando nuevo tiempo.
La lluvia tardía viene de la mano con la primavera, es el agua necesaria para despierten las flores dando el fruto que madura, se manifiesta y se cosecha.
Hoy Dios te da una nueva oportunidad de empezar de nuevo. Toma semillas en tu mano, corre a sembrarlas y pide a Dios , él tiene lluvia temprana y tardía , provisión y propósito para cada etapa.
Confía.
Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante, y hierba verde en el campo a cada uno.
Zacarías 10.1
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